Efemérides

Día Mundial de la Dactiloscopía y el aporte argentino que revolucionó la identificación

01/09/2026 · 11:45 hs.

Cada 1.º de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Dactiloscopía, una jornada que destaca la importancia del estudio y la comparación de las huellas digitales para identificar personas.

La fecha mantiene un vínculo especial con la Argentina: el 1.º de septiembre de 1891 comenzó a funcionar en La Plata la oficina donde Juan Vucetich aplicó de manera legal y sistemática un método basado en impresiones digitales. Su trabajo marcó un avance decisivo para la criminalística y alcanzó reconocimiento internacional.

Qué es la dactiloscopía

La dactiloscopía es la disciplina dedicada al estudio y la clasificación de las impresiones producidas por las crestas presentes en las yemas de los dedos. Esas configuraciones permiten establecer la identidad de una persona mediante procedimientos comparativos.

Las huellas digitales se caracterizan por su permanencia y diversidad. Si bien dos personas pueden presentar dibujos generales parecidos, la distribución de sus particularidades forma una combinación individual.

Su utilización se extiende a investigaciones judiciales, registros de identidad, controles migratorios y diferentes sistemas de seguridad. Con los avances tecnológicos, las impresiones pueden ser digitalizadas y contrastadas mediante herramientas informáticas.

Juan Vucetich y una innovación desarrollada en la Argentina

Juan Vucetich nació en 1858 en la actual Croacia y se radicó posteriormente en la Argentina. Mientras trabajaba para la Policía de la Provincia de Buenos Aires, recibió la tarea de organizar un servicio de identificación de personas.

A partir de investigaciones anteriores sobre las impresiones digitales, desarrolló una clasificación que permitía ordenar las fichas y realizar comparaciones de manera práctica. El sistema comenzó a aplicarse el 1.º de septiembre de 1891 en una oficina de identificación creada en la ciudad de La Plata.

En sus comienzos, el procedimiento fue denominado icnofalangometría. Con el paso del tiempo, Vucetich perfeccionó su trabajo y adoptó el término dactiloscopía para identificar el método basado en los dibujos de los dedos.

El Ministerio de Seguridad bonaerense señala que aquella experiencia constituyó la primera aplicación legal y metódica del sistema en una oficina de identificación.

El caso que marcó un hito para la criminalística

En 1892, una impresión digital permitió esclarecer en la provincia de Buenos Aires un caso policial conocido históricamente como el caso Francisca Rojas. Fue la primera investigación criminal reconocida en la que la identidad de una persona pudo establecerse a partir de sus huellas.

El procedimiento demostró el valor de las impresiones digitales como evidencia y favoreció la expansión del sistema argentino hacia otros países. La dactiloscopía se convirtió así en una herramienta central para el desarrollo de la identificación científica.

Según información difundida por el Ministerio de Justicia de la Nación, Vucetich no inventó el estudio de las huellas, pero consiguió sistematizarlo y convertirlo en un método aplicable.

Una herramienta que continúa vigente

Más de un siglo después, las huellas digitales siguen ocupando un lugar relevante en la identificación humana. Los sistemas automatizados permiten almacenar grandes cantidades de registros y localizar posibles coincidencias para que luego sean examinadas por especialistas.

La incorporación de sensores biométricos también trasladó esta tecnología a documentos, dispositivos electrónicos, controles de acceso y trámites de validación de identidad.

El Día Mundial de la Dactiloscopía recuerda, de esta manera, una innovación científica que transformó la identificación de personas y cuyo desarrollo tiene una participación argentina fundamental.

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