Medioambiente

Peces de lluvia reaparecieron en la Ciudad después de más de 70 años

01/09/2026 · 08:05 hs.

El hallazgo de una hembra de pez killi en un humedal urbano permitió confirmar la presencia de una especie que no era localizada oficialmente en la Ciudad de Buenos Aires desde 1955.

El descubrimiento fue realizado por una alumna de primer año de la Escuela Técnica N.º 8 de la Comuna 10 durante una actividad educativa en el biocorredor del ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio Olimpo. A partir de la identificación del ejemplar, se puso en marcha un proyecto para reproducir estos peces y reintroducirlos gradualmente en distintos humedales porteños.

Un hallazgo inesperado durante una salida escolar

La aparición del denominado pez de lluvia ocurrió en mayo de 2025, durante una salida didáctica destinada a la observación y clasificación de peces. En esa jornada, una estudiante encontró un ejemplar hembra que no pudo ser reconocido inicialmente por el grupo.

Los docentes consultaron posteriormente con especialistas, quienes determinaron que se trataba de un ejemplar de Austrolebias bellottii, una especie conocida popularmente como pez de lluvia o killi.

El descubrimiento adquirió relevancia ambiental porque el último registro oficial de esta especie en territorio porteño databa de 1955. Su presencia en Buenos Aires había sido documentada por primera vez en 1917, en el barrio de Vélez Sarsfield, cuando parte de esa zona todavía estaba formada por chacras, terrenos bajos y zanjas.

Por qué los llaman peces de lluvia

Los killis son peces estacionales adaptados a ambientes acuáticos temporarios. Habitan pequeñas depresiones del terreno que se llenan durante los períodos de lluvia, pero pueden quedar completamente secas durante una parte del año.

Cuando el agua desaparece, sus huevos permanecen protegidos en el barro y entran en un estado de latencia. Con el regreso de las lluvias y la formación de nuevos charcos, los huevos eclosionan y comienza otro ciclo de vida. Esta particular adaptación explica el nombre con el que se conoce a la especie.

Un proyecto para recuperar la especie

Luego de su identificación, el ejemplar fue trasladado al Vivero de la Ciudad, dependiente de la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano. Allí se preparó un espacio para su cría dentro de los humedales existentes en el predio.

En la iniciativa participan la comunidad educativa de la Escuela Técnica N.º 8, el equipo técnico del Vivero porteño y especialistas de Killifish Foundation, que aportaron conocimientos para avanzar con la reproducción de los ejemplares.

El trabajo forma parte del proyecto educativo “Cómo restituir el patrimonio natural de la Ciudad de Buenos Aires a través de humedales y biocorredores urbanos”, que fue finalista del Premio Docentes de la Ciudad. La propuesta integra investigación, educación ambiental y recuperación de la biodiversidad nativa.

Los peces serán llevados a los humedales de Lago Lugano

La próxima etapa contempla la reintroducción de los peces reproducidos en los humedales de Lago Lugano, en Villa Lugano. Este ambiente conserva uno de los últimos vestigios de los antiguos bañados de Flores y mantiene características vinculadas con el paisaje natural en el que históricamente vivió la especie.

Según informó el Gobierno porteño, el procedimiento se realizará de manera gradual. Los especialistas observarán la adaptación de los ejemplares antes de avanzar con nuevas incorporaciones.

La recuperación del killi representa una oportunidad para fortalecer la biodiversidad de Buenos Aires y también pone de relieve la importancia de los humedales y biocorredores urbanos como refugios para especies nativas.

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