Efemérides

Por qué el Día del Estudiante se celebra cada 21 de septiembre

21/09/2026 · 03:36 hs.

La celebración nació en la Universidad de Buenos Aires a comienzos del siglo XX y originalmente no estaba relacionada con la llegada de la primavera.

La propuesta fue impulsada en 1902 por Salvador Debenedetti, quien entonces tenía 18 años y presidía el centro de estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Su iniciativa buscaba recordar el compromiso de Domingo Faustino Sarmiento con la educación pública.

Una iniciativa surgida entre estudiantes de la UBA

Cada 21 de septiembre, estudiantes de diferentes niveles educativos se reúnen en plazas, parques y otros espacios públicos para compartir una jornada que también coincide con la llegada de la primavera. Sin embargo, el origen de la celebración tiene una historia universitaria que comenzó varias décadas antes de que ambas conmemoraciones quedaran vinculadas.

La iniciativa surgió en 1902 por propuesta de Salvador Debenedetti, un joven estudiante de Antropología de la Facultad de Filosofía y Letras.

Debenedetti tenía apenas 18 años y se desempeñaba como presidente del centro de estudiantes de esa facultad. Durante una de sus reuniones propuso establecer un día dedicado a los alumnos y eligió el 21 de septiembre.

La relación de la fecha con Sarmiento

La elección no estuvo motivada por el comienzo de la primavera. El 21 de septiembre recordaba la llegada a Buenos Aires, en 1888, de los restos de Domingo Faustino Sarmiento, quien había fallecido el 11 de septiembre de ese año en Asunción, Paraguay.

La propuesta pretendía reconocer la importancia que Sarmiento había otorgado a la educación pública durante su trayectoria política e institucional. La fecha quedó así asociada inicialmente con la formación académica y el papel de los estudiantes dentro de la vida universitaria.

Las primeras conmemoraciones tuvieron un carácter formal. Se realizaban actos en las facultades, discursos sobre la responsabilidad de los alumnos y homenajes frente a los monumentos dedicados al expresidente y educador sanjuanino.

Una celebración que se extendió por la región

La iniciativa comenzó a incorporarse en otras facultades de la UBA y posteriormente se expandió fuera de la Universidad.

Un momento importante ocurrió en 1908, durante el Primer Congreso de Estudiantes Sudamericanos. En ese encuentro se debatieron cuestiones relacionadas con la autonomía y la extensión universitaria, y representantes de otros países decidieron adoptar la misma fecha.

De acuerdo con la reconstrucción histórica de la UBA, la primera celebración de alcance masivo en América del Sur se produjo en 1910. Con el paso del tiempo, los encuentros académicos comenzaron a combinarse con reuniones sociales, comidas compartidas y actividades al aire libre.

En La Plata también se afianzó la costumbre de organizar picnics en el bosque. Paralelamente, distintas ciudades comenzaron a exhibir afiches y caricaturas relacionadas con la vida académica, los exámenes y las exigencias que afrontaban los estudiantes.

La unión con el Día de la Primavera

La celebración fue modificando sus características durante las décadas siguientes. Entre los años 50 y 60 adquirieron mayor popularidad los festejos por la llegada de la primavera y ambas fechas terminaron integrándose.

A partir de entonces, el 21 de septiembre dejó de ser una conmemoración exclusivamente universitaria. También comenzaron a participar estudiantes de escuelas primarias y secundarias, que incorporaron encuentros en parques y actividades recreativas.

En la Ciudad de Buenos Aires, la fecha quedó especialmente vinculada con los espacios verdes y las reuniones juveniles. Sin embargo, detrás de esa tradición permanece una historia iniciada en las aulas de la UBA y relacionada con el reconocimiento de la educación pública.

Quién fue Salvador Debenedetti

El impulsor del Día del Estudiante desarrolló posteriormente una destacada trayectoria como arqueólogo, investigador y docente universitario.

Debenedetti trabajó junto con Juan Bautista Ambrosetti, considerado uno de los iniciadores de la arqueología argentina. Ambos participaron en las primeras excavaciones realizadas en el Pucará de Tilcara y en otros sitios de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy.

También fue profesor de la Universidad de Buenos Aires y director del Museo Etnográfico de la Facultad de Filosofía y Letras. Más de un siglo después, la propuesta que formuló cuando todavía era estudiante continúa formando parte del calendario educativo y cultural argentino.

Visitas

Hoy387
Ayer606
Semana pasada2.313
Mes pasado2.627
Último año2.976
Total3.335