El actor italiano falleció el 30 de septiembre en su casa de Santo Stefano di Briga, en Messina. Interpretó al célebre personaje entre 1961 y 2006.
Su historia está unida a una creación de Maria Perego que atravesó idiomas, países y épocas. En la Argentina, Topo Gigio encontró un lugar propio junto a Juan Carlos Mareco y otros protagonistas de la televisión, hasta convertirse en una presencia familiar para miles de hogares porteños.
Peppino Mazzullo, el actor que durante 45 años dio voz a Topo Gigio, murió a los 100 años en Italia. La RAI informó su fallecimiento el miércoles 30 de septiembre de 2026 y recordó su extensa relación con el pequeño ratón, al que interpretó desde 1961 hasta 2006.
Había celebrado su centenario el 6 de junio. Su muerte vuelve a poner en primer plano a un artista cuyo rostro fue menos conocido que su voz, pero cuya interpretación resultó decisiva para construir la personalidad de uno de los personajes más reconocibles de la televisión infantil.
Quién era Peppino Mazzullo
Giuseppe “Peppino” Mazzullo nació el 6 de junio de 1926 en Santo Stefano di Briga, una localidad de Messina, en Sicilia. Su carrera abarcó actuación, teatro y televisión, aunque el vínculo con Topo Gigio terminó ocupando un lugar central en su trayectoria.
Antes de convertirse en la voz del personaje, se formó como actor. Entre 1947 y 1950 estudió en la Academia de Arte Cinematográfico de Roma y en la Academia de Arte Dramático de Milán, gracias a una beca que le permitió desarrollar su vocación.
La actuación lo llevó fuera de Sicilia, pero con el tiempo regresó a su lugar de origen. En 2004 volvió a vivir en Santo Stefano di Briga y fundó el Piccolissimo Teatro de Messina, donde dirigió una escuela de teatro cómico y dramático.
Ese regreso no significó una ruptura con su oficio. La formación de jóvenes intérpretes le permitió continuar vinculado al escenario y transmitir la experiencia acumulada durante décadas.
El encuentro que definió su carrera
La relación profesional entre Mazzullo y Topo Gigio comenzó en 1961, cuando el personaje ya había dado sus primeros pasos en la televisión italiana.
La historia oficial de Topo Gigio recuerda que Maria Perego buscaba una voz capaz de acompañar los movimientos y las expresiones del muñeco. Mazzullo aportó esa interpretación y quedó asociado a su manera de hablar durante más de cuatro décadas.
Su participación también tenía una dimensión creativa. En una entrevista recuperada por el diario italiano Il Fatto Quotidiano, el actor explicaba que no se consideraba simplemente un doblador: entendía su trabajo como la creación de personajes, más que como la superposición de una voz sobre una figura ya terminada.
La distinción ayuda a comprender su aporte. Topo Gigio necesitaba una voz que transmitiera curiosidad, sorpresa y afecto, y que funcionara en una conversación con un conductor humano. La RAI atribuye a Mazzullo la invención de la expresión italiana “Ma cosa mi dici mai?”, una de las frases más asociadas al personaje.
Su otro personaje conocido en Italia
Aunque Topo Gigio le dio proyección internacional, Mazzullo también fue reconocido por Richetto, el escolar travieso que acompañaba al Mago Zurlì en Zecchino d’Oro, el tradicional programa italiano de canciones infantiles.
En ese caso, el público podía verlo actuar. Ambas experiencias muestran dos aspectos de su oficio: la interpretación corporal frente a cámara y el trabajo vocal que permitía dar personalidad a un muñeco.
Cómo nació Topo Gigio
La historia del personaje comienza con Maria Perego, la artista italiana que lo creó junto con su esposo Federico Caldura, con la colaboración del director Guido Stagnaro.
Su debut televisivo se produjo en 1959. Es importante distinguir ese momento del inicio de la participación de Mazzullo, ocurrido dos años después. La primera voz estuvo vinculada al cantante Domenico Modugno, conocido internacionalmente por “Nel blu dipinto di blu”, popularizada como “Volare”.
El sitio oficial del personaje cuenta que Perego encontró inspiración en un material plástico flexible utilizado en un pequeño árbol de Navidad. Su posibilidad de ser trabajado y de alojar mecanismos internos abrió un camino para fabricar figuras capaces de mover la boca, los ojos y las manos.
También recuerda que la artista experimentaba con grabaciones musicales reproducidas a distintas velocidades. Una canción de Modugno contribuyó a imaginar la voz y el carácter de aquel pequeño ratón.
El proceso combinó diseño, materiales, movimiento y actuación. La apariencia de Topo Gigio fue tomando forma junto con una personalidad infantil, tímida y curiosa, pensada para que sus gestos resultaran cercanos a los del público.
El secreto de sus movimientos
Una de las preguntas que despertaba Topo Gigio era cómo podía caminar, mover las orejas y conversar sin que se vieran hilos.
El archivo oficial de The Ed Sullivan Show describe un trabajo colectivo: Perego controlaba movimientos de las piernas y la boca, otros titiriteros intervenían en los brazos y Mazzullo aportaba la voz.
Los manipuladores vestían de negro y trabajaban frente a un fondo también negro. La iluminación permitía destacar al personaje mientras quienes lo animaban permanecían ocultos para el espectador.
La coordinación era fundamental. La voz debía coincidir con los gestos y las pausas para sostener la ilusión de que el pequeño ratón escuchaba y respondía por sí mismo.
De Italia a la televisión estadounidense
Topo Gigio cruzó pronto las fronteras italianas. Una fecha clave fue el 9 de diciembre de 1962, cuando apareció en The Ed Sullivan Show, según el archivo oficial del programa.
Su relación con Sullivan se apoyaba en conversaciones humorísticas y pedidos de afecto. El conductor se convirtió en interlocutor del muñeco, una fórmula que permitía combinar entretenimiento para chicos y complicidad con los adultos.
La página oficial de Maria Perego contabiliza 94 participaciones del personaje en esa transmisión. Su recorrido internacional incluyó también a la Argentina y numerosos países de América Latina.
La llegada a la Argentina y el vínculo con Mareco
Para el público argentino, la historia tiene una fecha propia: 1968. Ese año, Topo Gigio llegó a Teleonce y participó en “La Galera”, junto a Juan Carlos “Pinocho” Mareco.
La relación entre ambos fue parte del atractivo. Mareco conversaba con el personaje y le daba espacio para reaccionar, preguntar y cantar. La Secretaría de Cultura de la Nación incluye ese vínculo entre los trabajos destacados del conductor en la televisión argentina.
Con el tiempo, Topo Gigio compartió pantalla con figuras como Berugo Carámbula, Héctor Larrea y Susana Giménez. A fines de los años ochenta, Canal 11 emitió “La Hora del Topo Gigio”, acercándolo a nuevas generaciones.
Su despedida nocturna, las canciones y expresiones como “a la camita” quedaron ligadas al recuerdo de la televisión infantil. Para muchos lectores porteños, el personaje remite a una escena doméstica reconocible: el momento de terminar el día frente al televisor.
Un personaje que siguió encontrando nuevos públicos
La historia de Topo Gigio continuó después de la etapa de Mazzullo. Su permanencia permite distinguir al intérprete del personaje, aunque ambos hayan quedado estrechamente unidos en la memoria del público.
En 2025, Topo Gigio volvió a ocupar un lugar destacado en la televisión italiana al participar junto a Lucio Corsi en Sanremo. El 17 de mayo de ese año anunció los votos de Italia en la final de Eurovisión.
En marzo de 2026, su historia también llegó al teatro con un musical estrenado en el Teatro Lirico Giorgio Gaber de Milán, centrado en el personaje y su creadora.
Una trayectoria que merece ser recordada con nombre propio
La despedida de Peppino Mazzullo permite reconocer el trabajo del actor detrás de una voz familiar. Su aporte forma parte de una creación colectiva en la que confluyeron la imaginación de Perego, la técnica de los titiriteros y la capacidad de conversar con públicos de diferentes países.
Para los argentinos que crecieron escuchando a Topo Gigio, conocer su historia también es ponerles nombre y fechas a los artistas que hicieron posible aquel recuerdo de infancia.

