La histórica disquería y librería de Corrientes y Callao reclama alternativas para evitar la demolición de su edificio.
El conflicto está vinculado con la futura estación de combinación entre las líneas F y B del subte. Los responsables de Zivals advierten que el proyecto pone en riesgo su continuidad, mientras que el Gobierno porteño plantea opciones para integrar el comercio a la nueva infraestructura. Al 3 de octubre, la información consultada no confirma una fecha de cierre ni de demolición: la expropiación todavía debe ser tratada por la Legislatura.
Una historia que comenzó en marzo de 1971
Zivals abrió sus puertas en marzo de 1971, en un pequeño local de avenida Callao 395, impulsada por Félix, Isabel, Gloria y Javier Laviz. Su ubicación la vinculó desde el comienzo con el movimiento cultural de Corrientes.
En 1972, incorporó el local de Corrientes 1794 y agregó libros a su oferta musical. Esa ampliación permitió reunir discos y literatura bajo un mismo techo.
Los antecedentes reunidos en un proyecto de reconocimiento cultural presentado en la Legislatura destacan la diversidad de su catálogo, desde rock, tango y folklore hasta jazz, música clásica, historia y filosofía.
De vender discos a producir música
Otro paso importante llegó en 2007, con la incorporación del sello Acqua Records, dedicado a la música popular argentina. Zivals amplió así su actividad hacia la producción y edición discográfica.
Su trayectoria atravesó el avance del comercio electrónico y del streaming, manteniendo la venta de música y libros. Desde 2017, sus responsables también desarrollaron mejoras edilicias y restauraciones financiadas con recursos propios.
En 2026, por el aniversario número 55, la terraza sumó un mural de Martín Ron dedicado a Charly García, inspirado en la portada de Clics modernos.
Por qué el edificio quedó involucrado en las obras
La intervención prevista responde a la construcción de un acceso y vestíbulo para la futura línea F, junto a su combinación con la B.
Según explicó el ministro Pablo Bereciartua a Infobae, la ubicación busca reducir los recorridos de los pasajeros, facilitar la accesibilidad y evitar que los ingresos ocupen las veredas. El Gobierno también considera construir en altura para que Zivals pueda continuar sobre la estación.
Esa posibilidad sigue siendo una alternativa de diseño, no una solución acordada públicamente con los propietarios.
Qué reclaman los dueños
Fernando Laviz, responsable del comercio, cuestionó en una entrevista con TN la propuesta de ubicar la disquería en un piso superior. Para él, conservar la actividad implica también mantener su relación directa con la esquina y la calle.
Los propietarios plantean estudiar otras ubicaciones para los accesos, entre ellas la calle Tucumán, el pasaje Discépolo y otros inmuebles de Callao. Laviz aclaró que su reclamo busca modificar la solución elegida para esa estación, sin impedir la construcción de la línea F.
Desde el Ministerio señalaron que las alternativas pueden estudiarse. La opción sobre Tucumán, según la explicación oficial recogida por TN, implicaría un enlace más largo con la línea B.
Cómo avanza la nueva línea
El 2 de octubre de 2026, la Ciudad informó la presentación de propuestas técnicas de dos consorcios para construir la línea F. El cronograma anunciado prevé adjudicar las obras en diciembre y comenzarlas a principios de 2027.
El proyecto contempla 9,8 kilómetros y 12 estaciones, entre Barracas y Palermo, con conexiones a las seis líneas actuales de subte y a los ferrocarriles Roca y San Martín.
Ese calendario corresponde al conjunto de la obra. No establece una fecha específica para intervenir el edificio de Zivals.
Una despedida que todavía no está definida
La discusión continúa abierta. Quedan por resolver el tratamiento legislativo de la expropiación, el diseño definitivo de la intervención y las condiciones de continuidad del comercio.
Por ahora, presentar el caso como un cierre consumado sería anticipar un desenlace que las fuentes consultadas no confirman. Lo que está en debate es cómo incorporar una nueva infraestructura de transporte en una esquina que conserva más de medio siglo de actividad cultural.

