Obras y Urbanismo

La ex fábrica Alpargatas renace en Barracas y se prepara para una nueva etapa

08/09/2026 · 08:10 hs.

El histórico edificio industrial de Barracas comenzó un proceso de recuperación que busca rescatar su arquitectura y devolverle actividad después de décadas de deterioro. El complejo, conocido actualmente como Palacio Molina, será transformado progresivamente en un espacio de usos mixtos.

Antes de completar esa reconversión, parte del inmueble será sede de Casa FOA 2026, prevista del 1 de octubre al 1 de noviembre. La exposición permitirá que vecinos y visitantes conozcan por dentro una construcción estrechamente vinculada con la historia productiva del sur porteño.

Una fábrica que acompañó el crecimiento de Barracas

La historia de Alpargatas comenzó a gestarse en 1883, cuando el vasco Juan Echegaray y el escocés Robert Fraser proyectaron la fabricación industrial de calzado de yute. Dos años más tarde fundaron la Sociedad Anónima Fábrica Argentina de Alpargatas.

La primera planta se estableció en Barracas en 1890. En 1926 se incorporó un segundo gran edificio, como consecuencia del crecimiento de la empresa y de la producción. Las construcciones quedaron enfrentadas sobre la avenida Regimiento de Patricios y pasaron a formar parte del paisaje industrial del barrio.

El conjunto no fue levantado en una única etapa. Sus diferentes sectores permiten reconocer distintas formas de construcción industrial, desde las estructuras más antiguas de ladrillo hasta las posteriores ampliaciones de hormigón armado.

Durante décadas, la empresa fabricó calzado, textiles y otros productos de consumo masivo. Su actividad estuvo ligada a la vida cotidiana de Barracas, donde numerosas familias encontraron trabajo y se formó una importante comunidad obrera.

Del esplendor industrial al deterioro

A partir de la segunda mitad del siglo XX, la producción comenzó a descentralizarse hacia otras provincias. Ese proceso redujo gradualmente la actividad industrial que Alpargatas mantenía en Barracas y dejó parte de sus grandes instalaciones sin la función para la cual habían sido construidas.

Uno de los edificios del antiguo conjunto ya tuvo una primera reconversión. Fue transformado en Molina Ciudad y albergó la edición 2012 de Casa FOA. El otro gran sector permaneció durante años sin una recuperación integral.

El prolongado desuso dejó daños visibles en techos, pisos, paredes, vigas y carpinterías. A pesar de ese deterioro, la escala de las naves, los grandes ventanales y la estructura fabril conservaron el carácter que convirtió al inmueble en una referencia de la arquitectura industrial porteña.

Un edificio protegido por su valor patrimonial

La ex Fábrica Argentina de Alpargatas está reconocida por la normativa de la Ciudad como un edificio representativo. La catalogación comprende, entre otras partes del conjunto, el inmueble de avenida Regimiento de Patricios 1001 y el sector identificado en Olavarría 1256.

Además, documentación urbanística porteña señala que el edificio posee protección cautelar. Esto significa que las intervenciones deben considerar sus valores arquitectónicos y que cualquier modificación relevante de la fachada necesita evaluación de la autoridad competente.

La protección patrimonial no impide darle nuevos usos. Su objetivo es que la transformación respete los elementos que explican la historia y la identidad del inmueble.

Cómo será la recuperación del Palacio Molina

El proyecto prevé transformar el antiguo complejo en Palacio Molina, una propuesta de usos mixtos que combinará viviendas, lofts, oficinas, espacios comerciales y sectores gastronómicos.

La intervención se realizará en etapas. Dentro del edificio histórico se proyectan unidades residenciales y laborales que aprovecharán sus grandes dimensiones y conservarán parte de su impronta industrial. También se prevén construcciones nuevas dentro del conjunto.

La recuperación de las áreas antiguas contempla trabajos sobre pisos, carpinterías, muros y otros componentes afectados por el abandono. El desafío consiste en incorporar instalaciones y funciones contemporáneas sin borrar las características que permiten reconocer la antigua fábrica.

Al tratarse de un emprendimiento privado que todavía se encuentra en desarrollo, las superficies, cantidades de unidades, plazos y características anunciadas pueden modificarse durante la ejecución. Por ese motivo, no debe considerarse que todo el complejo ya está restaurado o habilitado para el acceso público.

Casa FOA abrirá las puertas del edificio

El primer acontecimiento público previsto para esta nueva etapa será Casa FOA 2026. Según la información difundida sobre el proyecto, la exposición de arquitectura, diseño interior y paisajismo se realizará entre el 1 de octubre y el 1 de noviembre en aproximadamente 5.700 metros cuadrados del antiguo inmueble.

Los trabajos avanzan sobre los sectores que formarán parte del recorrido, con intervenciones destinadas a recuperar espacios y preparar los ambientes de la muestra.

Casa FOA es una exposición anual creada en 1985 y realizada a beneficio de la Fundación Oftalmológica Argentina Jorge Malbrán. Su llegada a Barracas permitirá observar desde el interior una parte del patrimonio fabril que habitualmente solo puede apreciarse desde la calle.

Qué deben saber los vecinos antes de visitarla

La apertura de Casa FOA está anunciada para octubre de 2026, pero los horarios, precios de las entradas, promociones, accesibilidad y modalidad de compra deben confirmarse antes de concurrir.

La información oficial deberá consultarse en Casa FOA, donde la organización publica los datos correspondientes a cada edición. No es recomendable comprar entradas mediante enlaces no verificados ni utilizar precios correspondientes a exposiciones anteriores.

Fuera del período de la muestra, el edificio no debe considerarse un espacio público de acceso libre. La apertura de los futuros locales, oficinas, viviendas y sectores comunes dependerá del avance de las obras y de las habilitaciones correspondientes.

Qué puede significar para Barracas

La recuperación puede evitar la pérdida de una construcción representativa y sumar nuevas actividades a un sector marcado por su pasado industrial. También puede generar mayor circulación de personas y nuevos servicios en los alrededores.

Para los vecinos, el proceso tendrá dos aspectos centrales: la preservación efectiva del patrimonio y el impacto que los nuevos usos puedan producir sobre el tránsito, los servicios y la dinámica barrial.

La transformación de la ex Alpargatas muestra una tendencia presente en distintos puntos del sur porteño: antiguas fábricas que ya no pueden cumplir su función original, pero que encuentran nuevos usos sin necesidad de desaparecer. En este caso, la recuperación busca iniciar otra etapa en la historia de un edificio que acompaña a Barracas desde fines del siglo XIX.

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