Obras y Urbanismo

El Monumento de los Españoles y la accidentada historia de una obra que tardó 17 años en inaugurarse

25/09/2026 · 07:41 hs.

En una de las intersecciones más transitadas de Palermo se levanta un conjunto monumental que resume la relación histórica entre España y la Argentina. Aunque los porteños lo conocen como Monumento de los Españoles, su nombre oficial es Monumento a la Carta Magna y las Cuatro Regiones Argentinas.

La obra fue donada por la colectividad española para celebrar el Centenario de la Revolución de Mayo. Su ejecución atravesó muertes, conflictos laborales, daños ocasionados por una tormenta y un naufragio en el que se perdieron varias de sus piezas. La piedra fundamental fue colocada en 1910, pero el monumento recién pudo inaugurarse en 1927.

Un regalo de la colectividad española

A comienzos del siglo XX, Buenos Aires se preparaba para conmemorar los primeros cien años de la Revolución de Mayo. Las distintas comunidades de inmigrantes residentes en el país decidieron participar de los festejos mediante la donación de monumentos y obras públicas.

La colectividad española impulsó la construcción de un gran conjunto escultórico dedicado a la Constitución argentina y a las regiones del país. El proyecto fue financiado mediante una suscripción popular organizada por españoles establecidos en la Argentina.

La piedra fundamental se colocó en 1910 durante la presidencia de José Figueroa Alcorta. En el acto participó la infanta Isabel de Borbón, conocida popularmente como “La Chata”, quien visitó Buenos Aires como representante de la Corona española durante las celebraciones del Centenario.

Pese a esa ceremonia inicial, todavía faltaban muchos años para que la obra pudiera verse terminada.

La muerte del escultor antes de comenzar la construcción

El proyecto había sido encargado al escultor catalán Agustín Querol Subirats, un artista reconocido por sus monumentos públicos y composiciones de carácter alegórico.

Querol diseñó el conjunto y elaboró sus bocetos, pero murió en Madrid en diciembre de 1909, antes de que comenzara formalmente la construcción en Buenos Aires.

La responsabilidad de continuar el proyecto quedó en manos del escultor Cipriano Folgueras. Sin embargo, Folgueras también murió poco tiempo después, en 1911. La sucesión de ambos fallecimientos obligó a reorganizar la dirección de los trabajos y produjo una de las primeras grandes demoras.

La ejecución continuó posteriormente bajo la supervisión de otros profesionales y talleres, respetando el diseño general concebido por Querol.

Una huelga en Carrara retrasó las piezas de mármol

El monumento fue realizado con mármol de Carrara y bronce. La preparación de las piezas requería trabajos especializados que se desarrollaban en Europa antes de su traslado a Buenos Aires.

Una huelga de trabajadores en las canteras italianas de Carrara interrumpió la producción y demoró el envío de los componentes. A ese inconveniente se sumaron las dificultades propias de construir una obra de grandes dimensiones con materiales elaborados a miles de kilómetros de su emplazamiento definitivo.

Las piezas debían fabricarse, trasladarse por tierra hasta un puerto europeo y luego cruzar el océano Atlántico. Cada demora alteraba un proyecto que ya había perdido a sus dos primeros responsables artísticos.

Una tormenta dañó una de las figuras

Los inconvenientes continuaron cuando parte del conjunto ya se encontraba instalada en Buenos Aires. Una fuerte tormenta registrada en septiembre de 1914 dañó una de las figuras de mármol.

La escultura perdió uno de sus brazos, que debió ser restaurado y colocado nuevamente. El episodio agregó otra reparación inesperada a una obra cuya inauguración llevaba varios años de retraso.

Pero el mayor contratiempo todavía estaba por ocurrir.

El naufragio del Príncipe de Asturias

El 6 de marzo de 1916, el transatlántico español Príncipe de Asturias naufragó frente a las costas de Brasil mientras viajaba desde Barcelona hacia Buenos Aires.

El barco transportaba pasajeros, correspondencia y mercaderías. Entre su cargamento se encontraban piezas de mármol y bronce destinadas al monumento porteño. Esos componentes se perdieron durante el hundimiento y debieron realizarse nuevamente.

El naufragio tuvo consecuencias mucho más graves que el retraso de la obra, debido a la gran cantidad de personas que viajaban a bordo. Para la historia del monumento representó la pérdida de elementos terminados que ya habían iniciado el trayecto hacia la Argentina.

La necesidad de reproducirlos, organizar otro envío y completar el montaje volvió a extender los plazos.

Una inauguración esperada durante 17 años

El monumento finalmente fue inaugurado en 1927 en los bosques de Palermo, 17 años después de la colocación de su piedra fundamental.

La diferencia entre ambas fechas explica por qué la obra pertenece al conjunto de monumentos impulsados por el Centenario, aunque su presentación pública haya ocurrido mucho después de los festejos de 1910.

Desde entonces se convirtió en uno de los puntos más reconocibles del corredor formado por las avenidas Sarmiento y Del Libertador. Su escala monumental, las fuentes y la amplitud de su entorno permiten observarlo desde diferentes perspectivas.

Qué representan sus esculturas

El conjunto está organizado alrededor de una gran estructura central de mármol. En la parte superior se encuentra una figura alegórica vinculada con la República y la Constitución.

Las composiciones distribuidas alrededor del basamento representan las cuatro regiones argentinas contempladas en el proyecto: los Andes, el Río de la Plata, la Pampa y el Chaco.

Cada grupo utiliza figuras humanas, animales y elementos naturales para identificar las características atribuidas a esas regiones. El agua también desempeña un papel central: las fuentes rodean las esculturas y refuerzan la monumentalidad de la composición.

La combinación de mármol blanco, figuras de bronce, surtidores y amplios estanques convierte al conjunto en una de las obras escultóricas más complejas del espacio público porteño.

Un nombre popular que reemplazó al oficial

Para la mayoría de los porteños, la obra es simplemente el Monumento de los Españoles. Sin embargo, esa denominación no describe exactamente su contenido.

El monumento no fue concebido como un homenaje a los españoles, sino como un regalo de la colectividad española a la Argentina. Su nombre oficial destaca a la Carta Magna y a las cuatro regiones representadas mediante sus grupos escultóricos.

El uso cotidiano terminó imponiendo una denominación más breve, relacionada directamente con quienes financiaron y promovieron la obra.

Una ubicación estratégica en Palermo

El monumento se encuentra en la intersección de las avenidas Del Libertador y Sarmiento, dentro de uno de los sectores más visitados de Palermo.

Su emplazamiento lo integra al circuito de espacios verdes, instituciones culturales y atractivos turísticos del barrio. En sus alrededores se encuentran el Parque Tres de Febrero, el Jardín Japonés, el Ecoparque, el Planetario y distintas plazas y museos.

La circulación constante de vehículos y peatones convirtió a la obra en una referencia urbana. Muchos porteños la utilizan para identificar la zona, aunque desconozcan su denominación oficial o los episodios que retrasaron su construcción.

Un testimonio de la inmigración española

El monumento también permite reconstruir la importancia que alcanzó la inmigración española en la Buenos Aires de comienzos del siglo XX.

La donación fue una manera de expresar el vínculo de esa comunidad con el país en el que se había establecido. Al mismo tiempo, reflejó la voluntad de dejar una obra duradera dentro del espacio público de la capital.

Más de un siglo después de la colocación de su piedra fundamental, el conjunto continúa funcionando como testimonio de aquel período de grandes transformaciones urbanas, celebraciones nacionales y participación de las colectividades inmigrantes.

Información útil

Nombre oficial: Monumento a la Carta Magna y las Cuatro Regiones Argentinas
Nombre popular: Monumento de los Españoles
Ubicación: intersección de las avenidas Del Libertador y Sarmiento, Palermo
Autor del proyecto: Agustín Querol Subirats
Colocación de la piedra fundamental: 1910
Inauguración: 1927
Acceso: el monumento puede observarse desde el espacio público exterior

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