Nació en 1871, cuando Buenos Aires necesitó abrir con urgencia un nuevo lugar de sepultura durante la epidemia de fiebre amarilla. Aquel primer cementerio estaba donde hoy se encuentra el Parque Los Andes; el predio actual fue fundado años después.
Con 95 hectáreas, el Cementerio de la Chacarita es el más grande de la Ciudad. Sus calles, panteones y esculturas permiten recorrer la historia de las familias inmigrantes, las asociaciones de trabajadores y figuras de la cultura popular. También sigue siendo un cementerio en actividad: se puede visitar todos los días, mientras que la atención administrativa tiene un horario diferente.
El origen durante la epidemia de 1871
Para entender la Chacarita actual hay que empezar en otro lugar. Durante la epidemia de fiebre amarilla de 1871, los cementerios existentes no alcanzaban para responder a la emergencia. Las autoridades habilitaron entonces un enterratorio en terrenos de la llamada Chacarita de los Colegiales, en el área que hoy ocupa el Parque Los Andes.
El Gobierno porteño sitúa la creación de aquel primer cementerio en marzo de 1871 y su inauguración el 14 de abril de ese año. Era una solución concebida ante una necesidad inmediata. Con el tiempo, la Ciudad debió proyectar un establecimiento de mayor capacidad y carácter permanente.
El nombre también cuenta una historia anterior a la epidemia. «Chacarita» deriva del diminutivo de chacra: la zona había sido conocida como la Chacarita de los Colegiales por la antigua propiedad vinculada al colegio de los jesuitas. El crecimiento de Buenos Aires terminaría incorporando aquellos terrenos, antes alejados del centro, a la trama urbana.
Cuándo se inauguró el cementerio actual
El predio que se visita hoy comenzó a definirse en la década de 1880. El proyecto inicial del nuevo Cementerio General fue aprobado en 1884, durante la gestión de Torcuato de Alvear. El arquitecto e ingeniero Juan Antonio Buschiazzo intervino en la planificación del establecimiento, que fue fundado oficialmente el 9 de diciembre de 1886. A partir de 1887 comenzaron allí las inhumaciones procedentes del antiguo cementerio.
La denominación del lugar cambió con los años. En 1896 recibió oficialmente el nombre de Cementerio del Oeste, aunque muchos vecinos siguieron llamándolo Chacarita. Una ordenanza del 5 de marzo de 1949 adoptó finalmente ese nombre popular.
Una ciudad de calles, panteones y esculturas
Las dimensiones explican parte de la experiencia de recorrerlo. Sus 95 hectáreas contienen amplias calles, sectores de sepulturas, bóvedas familiares, galerías y panteones. El trazado combina una cuadrícula con diagonales y fue pensado para permitir la circulación dentro de un establecimiento de gran escala.
La entrada principal está marcada por un peristilo neoclásico de 24 columnas. En el interior, la arquitectura funeraria cambia de un sector a otro: hay mausoleos familiares de distintos estilos y panteones construidos por colectividades inmigrantes, gremios, asociaciones y congregaciones religiosas. Esa diversidad permite leer cómo distintos grupos encontraron un lugar propio en la Buenos Aires de fines del siglo XIX y del siglo XX.
El patrimonio del cementerio no se limita a sus construcciones más antiguas. Entre las décadas de 1940 y 1960 se modificó parte de su circulación y se levantaron nuevas capillas. En ese proceso se desarrolló el VI Panteón, un conjunto de nueve galerías subterráneas de nichos. La arquitecta Ítala Fulvia Villa dirigió el proyecto, en el que también participó Clorindo Testa. Es una muestra de arquitectura moderna dentro de un espacio que suele asociarse, sobre todo, con las bóvedas tradicionales.
Las personalidades que forman parte de su historia
La Chacarita ocupa un lugar especial en la memoria cultural argentina. Los panteones de artistas y de entidades como la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música contribuyeron a reunir allí a figuras que siguen convocando visitas y homenajes.
Uno de los puntos más conocidos es el mausoleo de Carlos Gardel. También descansan en el cementerio la poeta Alfonsina Storni, el pintor Benito Quinquela Martín, los músicos Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese y Roberto Goyeneche, el actor Luis Sandrini y el músico Gustavo Cerati, entre otras personalidades. El monumento a Jorge Newbery, inaugurado en 1937, recuerda además al pionero de la aviación argentina.
La historia colectiva aparece junto a esos nombres propios. Los panteones de asociaciones de inmigrantes y de oficios muestran formas de ayuda mutua y pertenencia que tuvieron un papel importante en la vida porteña. Diversos sectores, el peristilo, el edificio del crematorio y fondos documentales del cementerio recibieron reconocimientos patrimoniales nacionales.
Un archivo de la Ciudad que sigue en actividad
El cementerio alberga también el Crematorio de la Ciudad. Fue habilitado al servicio público el 13 de noviembre de 1903 y recibió nuevas instalaciones y ampliaciones durante el siglo XX. Por su parte, el archivo histórico conserva documentación vinculada con la actividad del establecimiento desde sus orígenes y está reconocido como bien de interés histórico nacional.
Chacarita es, por lo tanto, un lugar de visita patrimonial y un espacio de servicio público en funcionamiento. Quien vaya a conocerlo encontrará monumentos y obras de distintas épocas, pero también familias que acuden a recordar a sus seres queridos. Respetar ese carácter forma parte de cualquier recorrido por el predio.
Horarios, dirección y datos útiles para la visita
El acceso principal informado por el Gobierno de la Ciudad está en avenida Guzmán 680. El horario general de visitas es de lunes a domingo, de 8 a 17. La atención administrativa al público funciona de lunes a viernes, de 7.30 a 13.30; los sábados, domingos y feriados se realizan únicamente trámites de inhumación. Los horarios del crematorio son distintos de los de visita.
Por la extensión del predio, la Ciudad informa un servicio gratuito de traslado interno desde la parada de la Galería 14. Está previsto los viernes de 12 a 15 y los sábados, domingos y feriados de 10 a 16, con salidas cada hora. Para consultas sobre los cementerios porteños, la Dirección General de Cementerios publica el 0800-444-2363, opción 1, de lunes a viernes de 8 a 14. Antes de concurrir en un feriado especial, conviene consultar si hay modificaciones en el servicio.

