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Cultura

Dos murales de Berni esperan su restauración en un edificio de Balvanera

01/10/2026 · 07:48 hs.
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Las obras están enfrentadas en el hall de General Urquiza 41, a pocos metros de la avenida Rivadavia. Fueron realizadas al fresco y forman parte del patrimonio cultural porteño. Dos vecinos impulsan su recuperación, aunque no hay una fecha de inicio de obra confirmada.

Quien camina por la avenida Rivadavia, cerca de la calle General Urquiza, puede pasar frente a un edificio sin sospechar lo que guarda su entrada. En el hall de Urquiza 41, en Balvanera, hay dos murales de Antonio Berni. Cada uno mide tres metros por tres metros y ambos fueron realizados con la técnica del fresco, según las fichas publicadas por el Gobierno de la Ciudad. buenosaires.gob.ar

Ahora, la posibilidad de restaurarlos vuelve a ponerlos en el centro de atención. Una nota publicada este 29 de septiembre de 2026 por La Nación identifica a Cristina Merelli y Jorge Palant, dos vecinos del edificio, como impulsores del intento de recuperación. La información disponible permite hablar de una iniciativa para restaurar las obras; no confirma que los trabajos hayan comenzado ni establece un presupuesto o una fecha de finalización. LA NACION

La historia reúne dos asuntos que importan al lector porteño: la conservación de una obra de uno de los grandes artistas argentinos y la existencia de patrimonio cultural dentro de un edificio de viviendas, fuera del circuito habitual de los museos.

Qué pintó Berni en Urquiza 41

El catálogo de murales de la Ciudad registra las piezas como “Alegorías a la ciudad moderna 1” y “Alegorías a la ciudad moderna 2”. Las dos fichas las atribuyen a Berni, indican que fueron pintadas al fresco, consignan una medida de 3 × 3 metros para cada una y las fechan en 1936. Están ubicadas en el hall de entrada del inmueble. buenosaires.gob.ar

La proximidad con la calle no significa que sean murales exteriores: forman parte del interior del edificio. Por eso, la cuestión de su conservación involucra tanto el valor público de las obras como la vida cotidiana y las condiciones de acceso de una propiedad privada. No hay información oficial consultada que anuncie visitas abiertas al público; no corresponde presentar el hall como un espacio de libre ingreso.

El nombre del conjunto orienta la mirada hacia un tema central de la Buenos Aires de aquellos años: la transformación de la ciudad. Se trata de pinturas incorporadas a la arquitectura, concebidas para ser vistas en el espacio del edificio y no como cuadros independientes que puedan trasladarse con facilidad.

¿Son de 1935 o de 1936?

La fecha merece una aclaración. La noticia sobre la búsqueda de restauración sitúa la realización de los murales hacia 1935. Sin embargo, las dos fichas del inventario oficial porteño indican 1936. Para identificar las obras con precisión, esta nota utiliza 1936 como fecha de catalogación y conserva “hacia mediados de la década de 1930” cuando se refiere al período en términos generales. LA NACION

La diferencia no cambia lo esencial: los frescos pertenecen a una etapa temprana y significativa de Berni, anterior a las series de Juanito Laguna y Ramona Montiel por las que muchos lectores lo conocen hoy.

Dos leyes y una pregunta pendiente

La protección de los murales tiene antecedentes concretos. En 2009, la Legislatura porteña sancionó la Ley 3.322, que declaró Bien Cultural a un conjunto de obras de varios artistas. Entre las de Berni incluyó “Alegorías de la ciudad moderna”, en el hall de Urquiza 41. La norma también encomendó al organismo de aplicación implementar los medios necesarios para garantizar la restauración, conservación y puesta en valor de los murales alcanzados. Fue publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad el 21 de enero de 2010.

Años después, la Ley 5.807, sancionada el 4 de mayo de 2017, declaró integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad al mural de Berni que representa una figura de mujer en ese mismo hall. La norma fue publicada el 23 de mayo de 2017.

La existencia de protección legal permite establecer que el valor cultural de estas obras fue reconocido formalmente. No equivale, por sí sola, a una restauración ejecutada. La situación que señalan hoy los vecinos vuelve a plantear la pregunta práctica: qué tareas de conservación se necesitan, quiénes intervendrían y mediante qué acuerdos podrían realizarse. Esos detalles requieren confirmación de las partes y de los organismos competentes antes de anunciar un plan de obra.

Antonio Berni: de Rosario a los grandes museos

Delesio Antonio Berni nació el 14 de mayo de 1905 en Rosario y murió el 13 de octubre de 1981 en Buenos Aires. Fue pintor, grabador y muralista. Se formó inicialmente en su ciudad natal y continuó sus estudios en Europa, donde entró en contacto con corrientes artísticas que influyeron en sus búsquedas posteriores.

De regreso en la Argentina, desarrolló una producción que abordó problemas sociales y ensayó distintos materiales y técnicas. Entre sus creaciones más conocidas se encuentran Juanito Laguna y Ramona Montiel. El Museo Nacional de Bellas Artes conserva obras suyas como Primeros pasos, de 1936, y Juanito Laguna aprende a leer, de 1961. Su trabajo mural también dejó huellas en otros edificios porteños, entre ellos las Galerías Pacífico.

La biografía de Wikipedia lo presenta asimismo como pintor, grabador y muralista rosarino, y consigna las mismas fechas de nacimiento y muerte. Para los datos centrales de esta nota se contrastó esa referencia con la Secretaría de Cultura de la Nación; para la identificación, técnica, tamaño y fecha de los murales se utilizaron las fichas oficiales de la Ciudad.

Por qué importa conservar estas obras

Los murales de Urquiza 41 recuerdan que el patrimonio artístico de Buenos Aires no está concentrado únicamente en salas de exposición. También puede encontrarse en entradas de edificios, pasillos y otros espacios que forman parte de la rutina barrial. En este caso, son dos frescos de gran formato, integrados al inmueble y protegidos por normas de la Ciudad.

Para Balvanera, recuperarlos significaría preservar una parte poco visible de su historia cultural. Por ahora, el dato confirmado es la iniciativa de dos vecinos para impulsar la restauración. El próximo paso verificable será conocer si se presenta un proyecto técnico, qué organismo lo evalúa y cuándo podrían comenzar los trabajos.

Dónde están: General Urquiza 41, Balvanera, a metros de la avenida Rivadavia. Los murales se encuentran dentro del hall de un edificio; no se informó un régimen de visitas públicas.

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